ROMA, Milán

Posted on 04/08/2010

0


Rastros.– Si el domingo queremos ir al rastro en Roma, tenemos que acudir al barrio de Porta Portese. Se puede ir de varias formas. Desde el Coliseo, tomando el autobús numero 3. O desde el centro, cerca de la Plaza Largo Argentina, en el tranvía num. 8 hasta Viale Trastévere, que lleva hasta uno de los extremos del rastro.

En Porta Portese nos encontraremos más de cien puestos ofreciendo de todo, como en cualquier rastro de gran ciudad. El buscador de libros tendrá que sortear ropa, herramientas, cosas usadas, etc. para llegar hasta ellos. El mercado comienza temprano, a las 8 de la mañana, y a la 1 del mediodía comienza a desmontarse lentamente

Si no puedes ir el domingo a Porta Portese, durante la semana hay un mercadillo en la plaza Fontanella Borghese. Tiene grabados, libros, revistas y periódicos antiguos. Este mercadillo abre de lunes a viernes, desde las ocho de la mañana hasta que anochece.

Aún existe otro, el Mercado de San Giovanni, que se celebra a diario al lado de la Basílica, donde se puede encontrar de casi todo, pero lo que más tiene es ropa. El horario, como el de todos los mercados, es entre 8 y 13 horas.

Alejándonos de los libros, también, todas las mañanas puedes disfrutar del Mercado de Campo dei Fiori, que parece un homenaje a los mil colores de la naturaleza. Se vende comida, sobre todo, frutas y verduras. El mercado se encuentra en Campo dei Fiori, en la orilla este del Tiber.

Arriba, una vista de Porta Portese, el gran rastro de Roma, con el arco al fondo.

También podemos encontrar en Roma una tradición similar a la de los bouquinistes en Paris, un comercio de libros errante por la ciudad. Así vemos, al pasear por Roma, mercados, puestos de libros y kioscos establecido en diversas partes: Campo de Fiori, el Panteón, Piazza Navona, Piazza Pasquino, o la Fontanella Borghese. Algunos ya han sido citados arriba como mercados establecidos, como el del Campo de Fiori o el de la Fontanella Borgheses, que son los más importantes, sobre todo el último.

.

Librerías.- Aunque las librerías de viejo en Roma no son tan abundantes como en otras ciudades europeas, podemos hacer varios itinerarios por la ciudad visitando algunas de ellas. Siempre con el problema del cierre, de un año para otro, a causa de la venta en internet.

Aquí debajo, enlace a un listado de librerías de viejo romanas:

Roma.- Librerie e bancarelle di libri usati, remainder etc.

Mapa de las librerías romanas

______________

.

MILÁN

Rastros.- El Mercatone del Naviglio Grande tiene lugar cada último domingo del mes desde Septiembre y se coloca a lo largo del Naviglio Grande. Este es un antiguo mercado en donde se venden muebles, objetos por la casa, libros antiguos, joyas etc. El mercado tiene 400 expositores, algunos de los que tienen sus propias tiendas en el Naviglio Grande.

Por otro lado, está la Fiera di Sinigaglia, que en Milán es una institución: cada sábado por la mañana en Viale d’Annunzio a lo largo del muelle se coloca un rastro, en donde se puede encontrar verdaderamente de todo, incluidos libros, tebeos, discos, DVDs, etc.

En otro, el Mercato dell’Antiquariato di Brera, que está en Via Fiori Chiari – Via Madonnina, se pueden encontrar libros, junto a los objetos antiguos. Se celebra el tercer sábado de cada mes. Además, están el Mercato del martedì y el Mercato del Sabato en la Viale Papiniano, los martes por la mañana y los sábados durante todo el día. Allí lo que hay principalmente es ropa y calzado.

Lucía Bosé en la Fiera di Sinigaglia en 1954. Fotografía de Jacqueline Vodoz.

.

Librerías.- Enlace para todas las librerías de viejo italianas, incluidas Milán y Roma:

Fumetterie, Bancarelle e Librerie dove trovare fumetti e libri vecchi e usati.

.

Leer:

Buscando libros en Porta Portese. por Juan Bonilla

“Cuando uno entra en un rastro, debe tener clara una cosa: lo mejor es no buscar nada porque ésa es la única manera de encontrar algo. Si vas buscando futuristas, ten por seguro que, por mucho que rebusques en montones y montones de libros, no te saldrá ni un pariente lejano de los futuristas, ni unas memorias del vecino de Marinetti que llevarte a la mochila. Es mejor no hacerse ilusiones, para que la ilusión se ilumine sola en cualquier momento. Lo bueno de no buscar nada en concreto y de tener una larga lista de intereses y afinidades y una hambrienta curiosidad es que se conforma uno con casi cualquier cosa y resulta del todo imposible salir del rastro de Porta Portese sin la mochila cargada. Si uno ha conseguido encontrar libros interesantes en el rastrillo de la Alameda Vieja en su pueblo, cómo no va a encontrarlos en el rastro de Roma…” (Leer completo en El mundo libro)

.

Mercadillos en Roma

.

.

.

Anuncios
Posted in: 31 ROMA Milán